En 1921, el economista estadounidense Frank H. Knight publicó Risk, Uncertainty, and Profit, su tesis doctoral revisada, en la que propuso una distinción que parece simple pero que cambió para siempre el vocabulario de la economía y de la teoría de la decisión: no toda falta de certeza es del mismo tipo.
Sabías que… "riesgo" e "incertidumbre" no significaban lo mismo para Knight
Antes de Knight, ambos términos se usaban casi como sinónimos en el lenguaje económico. Él propuso separarlos con un criterio preciso: el riesgo describe situaciones en las que se puede asignar una probabilidad numérica a los resultados posibles —como el resultado de tirar un dado o la siniestralidad histórica que calcula una aseguradora—. La incertidumbre, en cambio, describe situaciones únicas o novedosas en las que no existe una base objetiva para calcular esa probabilidad, porque no hay una serie de casos comparables sobre la cual apoyarse.
Knight distinguía dentro de la probabilidad misma: hablaba de probabilidad a priori (como la de un dado perfecto, deducible matemáticamente) y probabilidad estadística (estimada a partir de series históricas, como hacían las aseguradoras de su época). Ambas caían dentro de lo que llamaba "riesgo", porque en los dos casos existe un procedimiento razonable para llegar a un número. Lo que quedaba fuera —decisiones empresariales genuinamente nuevas, sin precedentes comparables— era, para él, el terreno de la incertidumbre real.
Contexto histórico: una tesis escrita entre dos guerras y una gran expansión industrial
Knight escribió su tesis en la Universidad de Cornell y la publicó como libro mientras se consolidaba como profesor, primero en la Universidad de Iowa y más tarde en la Universidad de Chicago, donde se convertiría en una figura fundacional de lo que después se conocería como la "escuela de Chicago" de economía. Su interés no era abstracto: buscaba explicar de dónde surge el beneficio empresarial genuino. Su respuesta fue que el beneficio puro no proviene de asumir riesgos calculables —esos se pueden asegurar o diversificar— sino de operar bajo incertidumbre genuina, donde nadie puede calcular de antemano la probabilidad de éxito.
"Es una incertidumbre de un tipo peculiar, que no está sujeta a medición matemática ni siquiera aproximada", escribió Knight sobre las decisiones empresariales que, a su juicio, generaban el verdadero beneficio.
Por qué la distinción sigue siendo relevante un siglo después
La frontera entre riesgo e incertidumbre —hoy también llamada, en la literatura posterior, "ambigüedad"— se volvió una herramienta central para pensar cualquier decisión bajo condiciones no ideales: desde políticas públicas frente a fenómenos sin precedentes hasta la gestión de proyectos genuinamente nuevos. Décadas más tarde, experimentos como la paradoja de Ellsberg (que exploramos en otro artículo de Escosie) mostrarían que las personas, de hecho, tratan estas dos categorías de forma psicológicamente distinta, y no solo matemáticamente distinta, como había planteado Knight.
Vale aclarar que la distinción de Knight no está libre de debate: algunos economistas posteriores, siguiendo el enfoque del estadístico Leonard Savage, argumentaron que toda incertidumbre puede representarse mediante probabilidades subjetivas, disolviendo en la práctica la frontera knightiana. El debate sobre si "incertidumbre knightiana" es una categoría genuinamente distinta o una simplificación útil sigue abierto en la filosofía de la economía.
Fuentes consultadas
- Knight, F. H. (1921). Risk, Uncertainty, and Profit. Houghton Mifflin Company.
- Savage, L. J. (1954). The Foundations of Statistics. John Wiley & Sons.
- LeRoy, S. F. & Singell, L. D. (1987). "Knight on Risk and Uncertainty". Journal of Political Economy, 95(2).